Fetichismo musical

Pues sí, de eso se trata hoy en día comprarse (ya ni me atrevo a hablar de cassettes) CDs. Siempre me dicen: con la de opciones que tienes para acceder a la música hoy en día (por no hablar de otro mundo en la música, el tabú de la piratería), como iTunes, plataformas de streaming (nuestro querido Spotify), o la compra digital per se en las páginas oficiales de las bandas que interesan.

Sí, y no negaré que lo he hecho más de una vez todo esto, especialmente con álbumes como lo último que publicó Vetusta Morla para dar la voluntad a la reconstrución de un auditorio en Lorca después de los trágicos sucesos, y así obtener una maravillosa colección de canciones en versión simfónica. Ése valor añadido todavía hace sentirte más orgulloso de que apoyas a la creatividad y la cultura, que hoy en día, los de arriba nos quieren hacer creer que es un lujo. En fin, el politiqueo para blogs de política.

¿Perdurará para siempre en las estanterías esta imagen?

Lo que trata de explicar este post, es puramente la gracia de premiar a un artista que ha dedicado un tiempo a la creación artística de una carátula, un libro que acompaña al disco, ya sea con letras o fotos o las obras de arte de algunos discos de Radiohead. La gracia de conocer una canción que promociona un álbum y “arriesgarte” (aunque sepas que es imposible que ese álbum no te guste). No os penséis que cada día me compro uno, pero oye, de vez en cuando, tener una colección de discos que un día no podrás comprar en este formato, se vuelve en un agradable coleccionismo, o me atrevo a decir en el sentido más positivo de la palabra, fetichismo.

Aunque, no puedo dejar de criticar cómo algunas discográficas/bandas se aprovechan demasiado de este hecho y se lanzan al mercado box-sets demasiado recargados de maquetas y accesorios que el fan se compra por comprar todo el pack o por que también contiene esas púas o esos artículos especiales que en la edición notandeluxe no están. O todo o nada. Eso es feo, qué queréis que os diga. Moderación porfavor!

Y no nos olvidemos de la resurrección a partir de 2011 (o quizás nunca desaparición) del vinilo. Ésa obligación de levantarte a darle la vuelta mientras estás en la habitación donde está el tocadiscos mientras te tomas una copa o te dejas acompañar de un buen libro de Haruki Murakami o cualquiera que no tenga 50 sombras, es única. El vinilo tiene mucho más espacio para la creatividad, porque el mismo vinilo puede ser ya mucho más que un disco de aluminio o grupos polivinílicos con un agujerito al centro. El sonido de empezar y acabar cada cara de dicho disco también lo hace mejor.

Qué queréis que os diga, mi teoría es que, a los que nos gusta demasiado la música, somos unos fetichistas empedernidos.

Anuncis

2 responses to “Fetichismo musical

  1. Retroenllaç: Tiempos de tormenta: impuestos debajo el valor añadido | L'Alternativa Musical·

  2. Retroenllaç: Mogwai – “Rave tapes”: vuelven los escoceses con su cassette entusiasta | L'Alternativa Musical·

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s