En las Antípodas todo es idéntico

Tengo una debilidad por Javier Krahe. Vaya por delante, lo reconozco. Este cantautor satírico, atípico (¿por qué hay tan pocos?) soberbio letrista, sorprende desde su propia biografía. Nace en el madrileño Barrio de Salamanca, estudia en el colegio de El Pilar, inicia cursos de Empresariales y en vez de concejal del PP o tiburón de las finanzas acaba convertido en un librepensador de la canción, un francotirador de la sátira, un grano en el culo de los biempensantes, un cronista musical del absurdo cotidiano y un sinvergüenza de sus neurosis y obsesiones en el mejor y más noble sentido de la palabra. Y además toca la cuchufleta.

Otra de las peculiaridades de Krahe consiste en armar escándalos monumentales sin proponérselo. Provocó un maremoto en la TVE de la transición con una versión en directo de Marieta, de su admirado Brassens, sólo por pronunciar la palabra “gilipollas” en el estribillo. Más recientemente, fue declarado persona non grata por el grupo Prisa por un falso documental en el que cocinaba un crucifijo al horno.

Capítulo aparte merece su grandioso talento como letrista. Su compinche Sabina lo ha comparado con lo mejor del Siglo de Oro en su género. Y, creedme, no exagera. Para muestra, esta personalísima, lúcida y aguda interpretación de la tan debatida globalización. Rimar con esdrújulas largo y tendido sobre algo tan complejo y controvertido es un desafío literario sólo al alcance de los mejores. Envidia cochina me das, Javier.

ANTÍPODAS – Dolor de garganta (1999)

En las antípodas todo es idéntico,
tienen teléfonos, tienen semáforos
con automóviles con sancristóbales,
muchos estómagos están a régimen.
Tienen políticos más bien estúpidos
pero son súbditos muy pusilánimes.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

La problemática es económica
y en lo teórico no son unánimes,
lo hay escépticos, los hay fanáticos,
pero en la práctica no ves apóstatas
sino en los márgenes o con prismáticos.
Y unos son míseros, otros son prósperos,
en las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Hay mundo artístico con gente excéntrica,
mundo científico con catedráticos
y cuerpo médico y casos clínicos.
La gente rústica puebla las fábricas
y los hipódromos los aristócratas.
Ciertos filósofos sienten escrúpulos.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Algunos fármacos son ilegítimos
pero hay gran tráfico, lo cual es lógico
porque los réditos son astronómicos
y hay muchas víctimas, hay muchas cárceles.
Voces hipócritas piden, coléricas
medidas drásticas, sillas eléctricas.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Los eclesiásticos desde sus púlpitos
causan catástrofes, y los omnímodos
poderes fácticos hazañas bélicas
y actos vandálicos los energúmenos,
y los pacíficos, actos inútiles.
Entre los lúcidos cunde el desánimo.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Se dan fenómenos de rara índole:
idéntico a lo autóctono,
madres estériles con partos múltiples,
idéntico a lo autóctono,
problemas étnicos con los indígenas,
idéntico a lo autóctono,
falsas polémicas con los satélites,
idéntico a lo autóctono,
grandes espíritus viven recónditos,
idéntico a lo autóctono,
y hay lodos tóxicos abundantísimos…

En otros términos, que están incómodos.
Pero es fantástico, martes y miércoles,
jueves y sábados, lunes y vísperas,
dan espectáculo con el esférico,
y allí, al unísono, arman escándalo
y es como un bálsamo para sus ánimas.
En las antípodas todo es idéntico,
idéntico a lo autóctono.

Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s