Cerdos, perros y ovejas

He querido hacer esta crítica porque, en plena época de relaje general, nuestros queridos y respetados políticos siguen haciendo su honorable trabajo. Díganselo a la nueva ley de mayorías absolutas que el club de la gaviota pretende hacernos comer con patatas.  Animals, de Pink Floyd, es un disco que (me parece) vive en la sombra de Dark side of the Moon, Wish you were here y The Wall. Vaya década de los 70 para los británicos. Pocos días después de saber que Roger Waters va a estrenar un documental sobre estos últimos 4 años de gira tocando en vivo el disco del muro, en un mastodóntico montaje show-concierto, al que asistí en el primer año en el Palacio de Deportes de Madrid, me dispongo a sacarle el brillo que se merece éste álbum con carátula de cerdo volando (e hinchable, no sufrió ningún cerdo).

Y lo hago ahora porque no nos faltan razones para manifestar nuestra rabia en dirección a esta demoGracia que tenemos instaurada des de hace años, que ha implosionado des de que nos vendieron la polémica crisis económica que ha ido resultando una destrucción de la clase media y un destape de las aventuras y desaventuras corruptas  de muchos personajes políticos tanto de nuestra casa (Pujol, Millet+Montull, Camarga…) y fuera de ella, sin tener en cuenta los recaditos que nos mandan los jefecitos de estado de este planeta asolado por nuestra destructiva presencia. Y ya paro mi discursillo de turno.

Pink Floyd hizo saber su opinión de varias formas, pero una de ellas fue nombrar sus canciones como animales para cada tipo de político según su concepción. Si The Final Cut es una fantástica crítica a la guerra, Animals lo es a los políticos en general. Vale, algunos pensaréis que es un tópico o lo típico de una crítica en un álbum, pero cuando tienes en cuenta que éste se editó en 1977 (plena ola Punk) y el álbum se basa en 5 canciones, 3 de las cuales son bastante largas y fantásticas, no nos encontramos con nada más que un rompeclichés. El contenido es básicamente una crítica a las condiciones socipolíticas de Inglaterra en la década de los 70, y cronológicamente se editó 2 años antes que el famoso muro y 2 después de Wish you were here. Un sandwich fatídico, o la guinda de un triángulo musical de álbumes que han hecho historia.

Portada oficial del álbum “Animals”

El primer, tercer y quinto corte es el dedicado al cerdo (aquellos que se bañan en la lujuria y la obesidad). Si te está recordando a la idea de la gran novela de George Orwell (Rebelión en la granja), no te falta razón, pues es en una de las cosas que se basa el álbum de los británicos. Tenemos dos pequeños cortes llamados Pigs on the wing (partes 1 y 2, que abren y cierran álbum), y uno de más largo llamado Pigs (three different ones), según la cual son esas personas que lideran las clases sociales, personas santas que poseen un poder sociológico y que manipulan las otras clases sociales para animarles a ser victoriosos y violentos, o también diciendo como los cerdos pueden ser muy fuertes.

Seguidamente, le tocan a los perros, que representan a los hombres de negocios megalomaniacos que se destruyen a sí mismos y a aquellos alrededor de ellos al obsesionarse sobre sus egos y sus carreras. El solo de sintetizador de Richard Wright (en paz descanse), es para morirse. No faltan los sonidos de los perros ladrando en la canción, igual que los de cerdos y ovejas en sus respectivos cortes. La pieza más larga del LP, 17 minutillos de nada. “Debes ser capaz de recoger la carne fácil con los ojos cerrados”, manifiesta el poeta. Quiero pensar que no todos los “perros” acaban siendo de esta raza, quiero pensarlo.

Sólo nos quedan las ovejas. Como bien un puede imaginarse, sheep representa a la gente común y corriente, la cual debe seguir al pie de la letra las indicaciones de sus “superiores”, los perros y los cerdos.Y por cierto, la canción incluye una parodia del Salmo 23, aunque con voz distorsionada y un volumen muy bajo. ¡Espero que los que estéis leyendo esto no seáis ni os convirtáis en ovejas! Hay un corte de la canción que dice: “¿Escuchaste las noticias? ¡Los Perros están muertos! Mejor quédate en casa y haz lo que te dicen Salte del camino si quieres llegar a viejo!”. Aquí nosotros esperamos que lo podamos vivir cómo Waters explicaba ya desde los 70. Véis, un poco de optimismo.

En definitiva, es muy difícil encontrar álbumes tan perfectos como Animals. Incluso la duración y número de canciones me parecen justas. El álbum conceptual es muy difícil de alterar cuando se hace un manifiesto tan contundente. Que un álbum entre el muro y WYWH haya sido tan excelente y no quedado como anecdótico, manteniendo la calidad británica, hace que Pink Floyd sea uno de los 3 grupos que más admiraré en mi vida. Los otros dos me los guardo para dejaros los dientes largos en futuras críticas. Bueno, os dejaré sólo una pistilla…!

Cómo anecdota, me guardo una continuación de esta crítica para la famosa fábrica que sirvió de presentación gráfica del álbum, todo un reclamo para otros artistas y además una destinación turística, aunque des de 1985 haya dejado de funcionar. Ale, ¡espero os haya dejado los dientes largos para la próxima!

Valoración final del álbum: 9’5/10

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One response to “Cerdos, perros y ovejas

  1. Retroenllaç: Conciertos (flotando, en ascensor, sin volar en avión, en un tejado con la poli) | L'Alternativa Musical·

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