Las bodas son básicamente funerales con tarta

Delirante, alocada, perturbadora, lunática y bizarra. Pero, ante todo, inteligente. Muy inteligente. Rick&Morty (Estados Unidos. 2013) es más que una obra de arte visual. Es una experiencia religiosa y les aseguro que no es una conjetura. Jamás de los jamases he estado tan convencido de una cosa como lo que les estoy a punto de explicar.

Rick&Morty es hallar aquello racional en la locura. Es parecido a un subidón de magistral calidad en todos los sentidos. Se puede comparar con un chute de éxtasis gráfico que traslada a uno a un océano de inputs, estímulos y sensaciones sinestésicas.

Creada por Dan Harmon (Community) y Justin Roiland (colaborador en Hora de Aventuras), la serie se emitió por primera vez en 2013. Cuenta con dos temporadas y tiene prevista emitir la tercera el próximo año.

La historia presenta las esquizofrénicas aventuras de Rick, un científico borracho y sin escrúpulos, y Morty, un mequetrefe preadolescente, nieto del primero. Los dos se verán envueltos en increíbles e inverosímiles pruebas y acontecimientos que dejarán al espectador con la boca abierta, la lengua colgando, y un ácido regusto.

Tanto en sentido figurado como en el literal, se trata de un universo sin fronteras. La imaginación de sus guionistas ‒y de sus grotescas mentes‒ vuela libre capítulo tras capítulo. Además caben componentes tan variados como el humor negro, negrísimo; la crítica a la institución y a lo socialmente impuesto, o momentos trágicos y con una llamarada existencialista que harán que al más sensiblero se le caiga la lágrima. Sí, por supuesto, Rick&Morty es una de las series con más contenido filosófico que he visto en mucho tiempo.

También cabe lugar para la psicología, pues la relación de familia está sumamente trabajada. Un padre fracasado, una madre dominadora, una joven con tendencias autodestructivas y alienígenas de todo tipo definen el contexto de Rick&Morty. Tanto, que a veces el público puede olvidar que está presenciando unos dibujos animados.

La música, si bien escasea, se inserta perfectamente en la serie, armonizando y bailando con el trazo y produciendo un efecto de embriaguez estético.

Da quizá la impresión de que mancan momentos musicales, pero cuando aparecen lo hacen con un estilo exquisito. Muestra de ello es la incluida versión de Hurt de Cash, interpretada por Nine Inch Nails. En resumen, impecable, con un montaje y una producción admirables.

 

¿Que por qué vivir Rick&Morty?

Les pongo un ejemplo. Solo uno, porque revelar algún dato de más sería profanar la magia de un descubrimiento que están a punto ‒o que deberían‒ de dar. En uno de los últimos capítulos de la segunda temporada, un bicho intergaláctico se ha espachurrado y ha ensuciado el cristal de la nave de Rick. De modo que los protagonistas aterrizan forzosamente en un planeta desconocido.

Llegan justo el día de conmemoración de la paz planetaria, que los habitantes han podido salvaguardar durante milenios. Así que lo celebran una noche cada año. ¿Cómo? Se dan de palos, se descuartizan y despellejan.

Todo lo que no han sufrido durante el resto del año, lo convierten en festividad. Lo llaman “La Purga”. De esta manera empieza el capítulo, y lo que sigue viola todo lo que se ha visto anteriormente. Ninguna serie, repito, se asemeja al contenido de cualquier episodio Rick&Morty.

Soy partidario de ver esta serie acompañándola de un buen canuto. Eso no quiere decir que no valga la pena por sí sola. Lo vale, y mucho. Rick&Morty ha de ser un objeto preciado, un templo o un desván secreto donde recrearnos, partirnos el culo, flipar y evadirnos al mismo tiempo de este nuestro horrendo día a día.

 

Foto de portada extraída de: http://plannueve.net/

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2 responses to “Las bodas son básicamente funerales con tarta

  1. Gran análisis de esta magistral serie, sin desvelar contenido de la misma ha sabido recalcar lo que la hace tan buena. Me quedo con la sensación de que nada tiene sentido, esa sensación de continuar viviendo de forma automática sabiendo que dentro de la locura y el caos del universo no puedes hallar casi nada bueno, solo los sentimientos que se tienen por tus iguales, aunque claro está, como todo, son efímeros. Te preguntas si lo que crees que está mal o está bien es en realidad una construcción social, pues acabas dándote cuenta que lo que ocurre a tu alrededor simplemente es. Nada más.

    M'agrada

    • Gracias Scott!

      Ese precisamente es un dato que nos hemos dejado en la crítica. El sinsentido de la vida es una corriente filosófica muy bestia y chocante. Dice que lo que verdaderamente valoramos es insignificante. Por una parte, Rick rehúsa lo socialmente aceptado y establecido. Morty en cambio cae en el sentimentalismo y la parte más vulnerable del hombre.

      De la mezcla de los dos sale algo realmente curioso, y la esencia de la serie. Todos incorporamos un Rick y un Morty, que se discuten todo el puto día en nuestro interior: la esquizofrenia humana.

      En el fondo, lo que la serie nos dice es que acabaremos en un sobre de cualquier manera, así que hay que salir a liarla por toda la galaxia.

      Saludos!

      M'agrada

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